loader image

Nosotros

Ezequiel Gignone & Mancha

Nuestra Historia

Ezequiel Gignone
Ezequiel Gignone

Nací en Argentina y luego de estar radicado en Ecuador por 5 años, una noche tomé la decisión que cambió mi vida para siempre: viajar y empezar de cero. Para eso tuve que dejar el confort, mi negocio y muchas cosas materiales para iniciar esta aventura.

No tenía dinero ni tampoco un vehículo rápido para moverme, por eso al principio pensé en viajar como mochilero hasta que mi papá me acercó a la bici que estaba a punto de vender y me propuso una idea: viajar en ella.

“Tiene muchas limitaciones”, “es pesada”, “van a costar las subidas”, todos esos “peros” quedaron en el olvido cuando al día siguiente, mientras volvía a casa en bici luego de entregar unos pedidos, pedaleé sin manos y experimenté una sensación de paz inconfundible, libertad pura. Esa señal bastó. Estaba seguro: aquella bicicleta pesada, vieja, con partes usadas y de mala calidad pero con una fuerza arrolladora, sería la protagonista de la aventura más grande de mi vida, se convertiría en “la guerrera”, como muchos la conocen.

Coloqué las primeras alforjas que encontré, acomodé a Manchita como acompañante y nos puse en movimiento. Cada acción, cada decisión, cada camino tomado me llevó a ser lo que soy hoy: un descubridor de paisajes, un observador de estrellas, un fotógrafo de atardeceres, pero también un sorteador de obstáculos, un pedaleador incansable, un loco en el desierto, pero, sobre todo, un espíritu libre y aventurero.

No podría vivir de otra manera, creo que me olvidé cómo se hacía. Me gusta pensar que no soy de ningún lado pero de todos al mismo tiempo, que mi nacionalidad es el mundo. En este viaje busco aquello que nos une como personas, más allá de los límites geográficos, las culturas y tradiciones de los países que he recorrido. En cada destino, lo descubro un poco más.

Pedaleando por el mundo - Ezequiel Gignone (14)

Una noche, en medio de charlas y alegrías, mi amiga Marta me mostró la foto de un perrito de la calle, abandonado, un poco sucio, flaco y cansado. Automáticamente sentí el impulso de rescatarlo.

Al día siguiente, ella y yo partimos al sector de La Ronda en el Centro Histórico de Quito, donde nos habían dicho que podíamos encontrar al amiguito peludo. Llegamos al lugar y luego de buscar por unos minutos, a lo lejos vi a un perro cruzar la calle. Al principio estaba un poco dudoso, pero apenas lo tuve cerca, supe que era él. Estaba hambriento y con mucha sed.

En ese momento, hablamos con la persona sin hogar que aseguraba ser su dueño, le dimos un par de monedas y nos llevamos a nuestro nuevo amigo a su nuevo hogar.

Es así como Manchita “pasó de vivir en las calles a recorrer el mundo”. Pedaleo tranquilo porque sé que mi amigo fiel me cubre las espaldas, mientras viaja cómodo en una silla que fuimos acondicionando gracias a la colaboración de la gente que siempre nos da una mano (o una pata).

A veces digo que yo lo rescaté, pero cada vez me convenzo más que fue al revés.

Nos tenemos el uno al otro, abrazamos la aventura y seguimos viajando para oxigenar el corazón.

Estos son los datos en caso de querer apoyar este viaje realizando una transferencia.

CVU: 0000007900203796201767

Alias: EZEQUIELGIGNONE.UALA

Razón social: Bancar Tencno S.A


CUIL: 20-37962017-6
(En caso de hacerlo presencial por Pago Fácil o Rapipago)